En un gesto de diálogo y construcción colectiva pocas veces visto en la actividad minera de San Juan, este jueves se alcanzó un acuerdo fundamental en Calingasta: representantes de las comunidades locales, del municipio y de las empresas mineras acordaron por consenso la elección del camino ‘El Puntudo’ como alternativa principal para el traslado entre los proyectos Hualilán y Casposo.
El Centro Cultural de Barreal fue escenario de un encuentro que reunió a todos los sectores involucrados en el desarrollo minero de la región. Esta reunión se constituyó como un espacio de diálogo plural, donde confluyeron las voces de los vecinos de la zona, autoridades municipales y representantes de las compañías extractivas, todos motivados por la urgencia de encontrar soluciones que armonicen el desarrollo industrial con la protección del medio ambiente y la calidad de vida de las comunidades del departamento.
El principal propósito de la jornada fue encontrar una alternativa para el tránsito minero entre Hualilán y Casposo, dos de los proyectos más relevantes para el futuro de la minería en el oeste sanjuanino. El crecimiento de la actividad augura un mayor movimiento de camiones y maquinaria, por lo que la definición de rutas adecuadas es clave para mitigar el impacto sobre los pueblos y zonas sensibles.
Tras horas de deliberación y presentación de alternativas, la comunidad – representada tanto por vecinos de Barreal como de otras localidades de Calingasta –, junto con funcionarios del municipio y ejecutivos de las empresas mineras, acordaron que el camino conocido como ‘El Puntudo’ representa la mejor opción, tanto por sus condiciones geográficas como por el menor impacto que supone para las áreas urbanas y ecosistemas cercanos.
El trazado elegido permitirá el traslado de insumos, materiales y personal entre los proyectos auríferos y polimetálicos del departamento, sin interferir directamente en zonas residenciales, rutas turísticas u otras áreas sensibles para el desarrollo local. Este hecho fue destacado por Gerardo Álvarez, presidente de la Unión Vecinal de Barreal, quien afirmó: “Para nosotros es fundamental que cualquier actividad minera respete la vida diaria de nuestros pueblos y preserve el paisaje. Haber sido escuchados y que nuestra propuesta haya sido seleccionada demuestra que se puede trabajar juntos, comunidad y empresa, por un desarrollo que beneficie a todos”.
Desde el municipio de Calingasta remarcaron el valor de este proceso participativo. El intendente Andrés Martínez sostuvo: “Esta decisión nos posiciona como un ejemplo dentro de la provincia. No sólo logramos que las empresas comprendieran nuestras inquietudes, también demostramos que el crecimiento minero puede ser ordenado y compatible con otras actividades importantes para nuestro departamento, como el turismo y la agricultura”.
Por su parte, representantes de las compañías mineras expresaron su conformidad con el acuerdo alcanzado, comprometiéndose a realizar los estudios técnicos y ambientales necesarios para la adecuación y mejora de la ruta ‘El Puntudo’, así como a mantener un canal de diálogo permanente con las comunidades durante el proceso de implementación. Este compromiso incluye la ejecución de controles periódicos de impacto ambiental y campañas informativas para garantizar la transparencia en cada etapa. María Luque, responsable de relaciones comunitarias de una de las empresas involucradas, destacó: “Entendemos que la licencia social para operar se construye dialogando, escuchando y, sobre todo, actuando en consecuencia. Este acuerdo es un paso firme hacia una minería con responsabilidad social y ambiental”.
La definición de esta nueva ruta sienta un precedente para futuros proyectos extractivos en la región y renueva el desafío de integrar a todos los actores en la toma de decisiones que impactan en el territorio. Organismos provinciales como la Secretaría de Minería de San Juan celebraron la noticia, resaltando que la experiencia vivida en Calingasta puede servir de modelo para replicar procesos participativos en otros departamentos con actividad minera.
El camino ‘El Puntudo’ deberá ahora someterse a las evaluaciones técnicas y ambientales que garanticen su viabilidad y sostenibilidad a largo plazo. Las partes coincidieron en continuar trabajando juntas, atentos a nuevas necesidades y dispuestas a encontrar soluciones consensuadas. Calingasta da así un paso al frente mostrando que el desarrollo minero en la Argentina puede ir de la mano de la participación, el respeto y el compromiso con el entorno.





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