El sector minero argentino suma un nuevo capítulo de optimismo con el avance del proyecto Lunahuasi, ubicado en la provincia de San Juan. De acuerdo con declaraciones recientes del CEO de la compañía a cargo de su exploración, Lunahuasi se encuentra aún en sus etapas iniciales, pero ya despierta grandes expectativas debido a su marcado potencial de crecimiento y desarrollo futuro en el contexto de la minería moderna.
San Juan, una provincia que ha consolidado su posicionamiento como epicentro de la minería a nivel nacional, podría dar un nuevo salto de calidad con Lunahuasi. Situado en una región reconocida por su riqueza en recursos naturales, este proyecto emerge con la promesa de descubrir y explotar reservas minerales de alto valor para la industria argentina y el mercado global.
“Estamos solo en el punto de partida de Lunahuasi”, sostuvo el CEO de la firma exploradora en una entrevista exclusiva, agregando que “los primeros resultados de los estudios geológicos muestran indicios claros de un sistema mineralizado con vasto margen para ser expandido y convertirse en uno de los grandes proyectos del país”. Estas palabras no solo revelan confianza en el potencial del yacimiento, sino que también ilustran el nivel de compromiso y apuesta de la empresa por el futuro de la minería en San Juan.
El plan para la temporada en curso es ambicioso: la compañía prevé realizar una campaña de perforación con una meta de 25.000 metros. Esta cifra no solo representa una importante inversión económica, sino que evidencia los recursos técnicos y logísticos desplegados para obtener información detallada sobre la geología y los posibles niveles de mineralización en profundidad. Según expertos del sector, este volumen de perforación permitirá delimitar áreas objetivo y aproximar los álcalis de recurso mineral con mayor precisión, paso crucial para decidir futuras etapas de inversión y desarrollo.
La decisión de avanzar con una campaña tan intensiva obedece a una serie de factores. Por un lado, los estudios preliminares, que incluyen mapeos de superficie, muestreos geoquímicos y geofísicos, han presentado señales alentadoras que justifican profundizar la exploración. Por otro, el contexto internacional favorece la expansión minera en Argentina, especialmente a la luz de la creciente demanda de minerales estratégicos como el cobre, la plata, el oro y otros componentes esenciales para tecnologías limpias y la transición energética global.
“San Juan se ha convertido en una de las provincias más receptivas y estables para la inversión minera, con reglas claras y acompañamiento institucional, lo que nos permite planificar a largo plazo”, explicó el máximo ejecutivo. Además, destacó el papel clave de la comunidad local y los actores provinciales en la construcción de un ambiente favorable tanto para el desarrollo económico como para la promoción de prácticas responsables y sostenibles en el entorno del proyecto.
Lunahuasi no solo podría convertirse en una nueva fuente de empleo directo e indirecto en la provincia, sino que también aportaría a la diversificación de la matriz productiva regional. Según estimaciones preliminares, las fases futuras del proyecto podrían generar cientos de puestos de trabajo y demandas de servicios locales, dinamizando así la economía sanjuanina.
Por supuesto, el desarrollo minero moderno implica también desafíos ambientales y sociales. En ese sentido, el CEO subrayó la aplicación de estándares internacionales en materia de gestión ambiental, control de efluentes, uso responsable del agua y remediación de áreas intervenidas. “Nuestra prioridad es garantizar que Lunahuasi pueda desarrollarse de manera armónica con su entorno natural, aportando valor y minimizando impactos”, aseguró.
El proceso hacia la definición de un recurso mineral formal llevará tiempo y exigirá nuevas rondas de inversión y estudios de factibilidad avanzada. Sin embargo, el ritmo actual de las tareas y los resultados iniciales permiten vislumbrar un futuro prometedor. Analistas del sector remarcan que el éxito de Lunahuasi podría alentar más inversiones exploratorias en la región y fortalecer la posición de Argentina como proveedor estratégico de minerales en el concierto internacional.
En síntesis, Lunahuasi empieza a escribir su propia historia en la minería argentina: un proyecto que, aunque en sus primeras etapas, despierta expectativas y se posiciona como símbolo del potencial de San Juan y el país para liderar la nueva era de la minería sustentable y competitiva a nivel mundial.





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