La campaña de exploración en Lunahuasi, San Juan, alcanzó más de 17.000 metros perforados y los resultados de cuatro nuevos pozos confirman la presencia de dos estilos de mineralización en el yacimiento de cobre, oro y plata.
La zona de Lunahuasi, en la provincia de San Juan, avanza a paso firme en su fase de exploración. Con más de 17.000 metros ya perforados y los datos aportados por cuatro nuevos pozos, los técnicos han ratificado la presencia de dos estilos de mineralización en el proyecto, que alberga cobre acompañado de oro y plata. Estos hitos consolidan a Lunahuasi como un objetivo relevante dentro del mapa exploratorio del país y pueden condicionar tanto la estrategia de perforación futura como el enfoque técnico-económico del proyecto.
¿Qué significa confirmar “dos estilos de mineralización”?
Cuando los geólogos hablan de estilos de mineralización se refieren a las características geológicas y metalogenéticas que controlan la concentración de los metales. En términos prácticos, la co-ocurrencia de dos estilos puede implicar la existencia de cuerpos de diferente continuidad, ley y geometría: uno más diseminado y de mayor extensión lateral (potencialmente apto para métodos de minería a tajo si los parámetros económicos lo permiten) y otro más heterogéneo o vetiforme, capaz de albergar intervalos de mayor tenor que pueden mejorar la economía en sectores concretos del depósito. En Lunahuasi, la identificación de ambos tipos amplía las alternativas de modelado geológico y de diseño de un eventual recurso minable.
Avances técnicos y geológicos
Los más de 17.000 metros perforados hasta la fecha forman parte de una campaña sistemática que incluye pozos de paso, pozos de profundidad y testigos orientados a caracterizar la continuidad vertical y lateral del sistema mineral. Los cuatro nuevos pozos cuyos resultados se divulgaron aportan información clave: la distribución litológica, las relaciones entre las estructuras minerales y los niveles de veining y alteración hidrotermal. Esa información permite a los equipos de geología refinar los modelos 3D, definir zonas de mayor potencial y planificar hoy los pasos siguientes de la campaña.
Impacto en la planificación de la exploración
La confirmación de dos estilos de mineralización suele derivar en una doble línea de trabajo: por un lado, la extensión y delineamiento de las zonas más continuas para estimaciones de tonelaje; por otro, la búsqueda de focos de mayor ley mediante ensayos de step-out y pozos de infill. Además, se vuelve crucial integrar ensayos metalúrgicos preliminares para comprender el comportamiento de los concentrados y la recuperación de cobre, oro y plata, así como evaluar la presencia de elementos que puedan impactar el proceso extractivo.
Pasos siguientes esperables
Aunque la compañía responsable no ha divulgado todavía cifras de ley definitivas ni una estimación de recursos, la hoja de ruta típica ante hallazgos de esta naturaleza incluye: la recepción y validación de todos los ensayos de laboratorio; la definición de pozos adicionales de delineamiento y step-out; la ejecución de campañas geofísicas complementarias; y trabajos de modelado geológico y de recursos. Si los resultados siguen siendo favorables, el proyecto podría avanzar hacia una estimación de recursos inicial y, posteriormente, estudios de prefactibilidad.
Relevancia para San Juan y el sector minero argentino
San Juan es una provincia con tradición minera y con un contexto favorable para la exploración de minerales metálicos. Proyectos como Lunahuasi, que combinan cobre con metales preciosos, atraen interés de inversores por la diversificación de los perfiles de riesgo y por el potencial de generar valor agregado local. Para la región, el avance de la exploración implica oportunidades laborales y demanda de servicios de exploración y campo, aunque su concreción dependerá del éxito de las etapas siguientes y del cumplimiento normativo y social.
Aspectos sociales y ambientales
En paralelo a los resultados técnicos, cualquier proyecto en fase exploratoria en Argentina debe atender con rigor los requisitos ambientales y el diálogo con las comunidades locales. La continuidad de la exploración en Lunahuasi requerirá mantener canales de comunicación abiertos, programas de gestión ambiental y medidas de mitigación para reducir impactos en el entorno, factor clave para la licencia social y la viabilidad a mediano plazo.
Los más de 17.000 metros perforados y la confirmación de dos estilos de mineralización en Lunahuasi representan un avance significativo en la caracterización del sistema cuprífero en San Juan. Los resultados de los cuatro nuevos pozos enriquecen el conocimiento geológico y ofrecen pistas para optimizar la futura campaña de exploración. Ahora corresponde completar el procesamiento analítico, continuar con perforaciones estratégicas y avanzar en estudios técnicos que permitan definir el potencial económico del yacimiento. Para la industria y la provincia, Lunahuasi se perfila como un objetivo a seguir de cerca en los próximos meses.




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