La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), a través de su Instituto de Investigaciones Mineras, obtuvo un nuevo patentamiento por un proyecto que propone un método matemático para calcular la redondez de arenas utilizadas en fracking. El desarrollo, orientado a posibilitar la creación de un software de análisis, representa un aporte tecnológico con potencial impacto en la cadena de valor de la industria petrolera y en las actividades mineras vinculadas al suministro de proppants.
¿Qué mide exactamente este método y por qué importa? La «redondez» es una característica morfológica de las partículas que describe cuán lisas y redondeadas son sus contornos, en contraste con formas angulosas o irregulares. En el contexto del fracking, donde las arenas (proppants) se emplean para mantener abiertas las fracturas generadas en la roca y asegurar la permeabilidad del yacimiento, la forma de las partículas influye en el empaquetamiento, la conductividad del flujo, la resistencia al aplastamiento y la abrasión durante el transporte. Por eso, disponer de mediciones precisas y reproducibles de la redondez no es un dato menor: incide en la eficiencia del fracking y en los costos operativos.
Hasta ahora, la caracterización de proppants combina técnicas granulométricas, ensayos mecánicos y análisis por imagen que pueden ser costosos, lentos o dependientes del criterio del operario. El método matemático desarrollado por investigadores de la UNSJ propone una base cuantitativa para calcular la redondez y convertir esa información en un software que automatice el proceso de evaluación. Esto puede traducirse en análisis más rápidos, comparables entre laboratorios y con menos subjetividad, facilitando controles de calidad y decisiones de compra o selección del material.
Para la minería argentina, y en particular para los emprendimientos y proveedores involucrados en la cadena de proppants, la posibilidad de contar con una herramienta de cálculo precisa y escalable tiene varias implicancias concretas. Primero: mejora la capacidad local de certificar arenas para uso petrolero, lo que podría contribuir a reducir la importación de proppants industriales si las arenas nacionales demuestran propiedades adecuadas tras tratamientos y clasificación. Segundo: abre oportunidades para que laboratorios y empresas mineras ofrezcan un servicio de análisis de valor agregado, integrando la medición de redondez en paquetes de certificación comercializables. Tercero: potencia la transferencia tecnológica entre la academia y el sector privado, fomentando alianzas para la validación, desarrollo y comercialización del software.
El desarrollo tecnológico también tiene un componente práctico importante: la implementación de un software permite integrar la medición de redondez con otras fuentes de datos (análisis granulométricos, pruebas de resistencia, imágenes microscópicas) y generar reportes estandarizados. Empresas de servicios petroleros, laboratorios de control de calidad y fabricantes de proppants podrían utilizar la herramienta para optimizar mezclas, seleccionar lotes y prever comportamientos en campo. Además, en un país como Argentina donde la actividad hidrocarburífera convive con un sector minero buscador de nuevas oportunidades comerciales, soluciones de este tipo facilitan la creación de nichos de mercado vinculados a la provisión de materiales especializados.
Para que el patentamiento se traduzca en impacto real, los pasos siguientes suelen incluir la validación del método con muestras representativas, el desarrollo del prototipo de software, ensayos interlaboratorio y la generación de acuerdos de transferencia tecnológica o licencias comerciales. También será clave la articulación con entidades reguladoras y organismos de normalización para que la medición tenga reconocimiento oficial en protocolos de certificación.
Más allá de la industria petrolera, la metodología puede tener aplicaciones en otros ámbitos de la minería y la ingeniería de materiales donde la morfología de partículas condiciona propiedades físicas y mecánicas: materiales filtrantes, arenas para fundición, áridos para hormigón o estudios geomecánicos. Desde la UNSJ, el logro del patentamiento muestra una capacidad instalada de investigación orientada a problemas industriales concretos y abre una vía para que la provincia y el país capitalicen conocimiento científico en bienes y servicios con demanda internacional.
En síntesis, el patentamiento del método matemático para calcular la redondez de arenas de fracking por parte de la UNSJ es un avance relevante que conjuga investigación académica y pertinencia industrial. Para la minería argentina, representa una oportunidad para mejorar la competitividad de sus recursos, fortalecer la oferta de servicios técnicos y promover la inserción de soluciones tecnológicas locales en cadenas productivas energéticas. El desafío ahora es avanzar rápido en la validación y en la construcción de alianzas público-privadas que lleven este desarrollo del laboratorio al mercado.




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