Impulsa Mendoza avanza con la exploración de cobre en Malargüe: monta campamento y realiza obras viales bajo la inspección ambiental

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La empresa estatal Impulsa Mendoza continúa los trabajos de exploración del proyecto de cobre El Seguro en el departamento de Malargüe, en el sur de la provincia. En las últimas semanas la operadora montó un campamento de campo y ejecutó obras de camino para facilitar el acceso a las áreas de trabajo; dichas labores fueron objeto de una inspección por parte de la autoridad ambiental provincial.

Avance en la etapa de exploración

Según la información disponible, las tareas que se desarrollan en El Seguro corresponden a la fase de exploración, orientada a confirmar la presencia, continuidad y tenor del mineral antes de cualquier decisión sobre explotación. En esta etapa es habitual la construcción de infraestructura temporal —como campamentos, depósitos y accesos— que permite el despliegue de equipos de sondeos, muestreo y logística en zonas remotas.

El montaje de un campamento y la mejora de caminos tienen un doble objetivo operativo: facilitar la movilización de personal y equipos sobre terrenos abruptos, y reducir los tiempos y costos logísticos que suelen encarecer la etapa exploratoria. Para una provincia como Mendoza, que apuesta a desarrollar su potencial minero con participación estatal, este tipo de inversiones iniciales también sirven para evaluar las necesidades de infraestructura que demandaría un eventual proyecto a mayor escala.

Control ambiental y trazabilidad

La novedad más relevante para la comunidad y para los actores del sector fue la inspección realizada por la autoridad ambiental provincial en el sitio. La supervisión oficial es un requisito clave en todo avance de obra y actividades de campo; su objetivo es corroborar que las instalaciones temporales y las obras viales cumplan con las condiciones de manejo ambiental, mitigación de impactos y seguridad laboral establecidas en la normativa vigente.

Si bien la inspección confirma la atención a los requerimientos regulatorios, es importante recalcar que la instalación de campamentos y el movimiento de suelos implican un conjunto de riesgos y obligaciones: protección de fuentes de agua, manejo de residuos, control de polvo y erosión, conservación de la flora y fauna nativa, y planes de contingencia ante incidentes. En este sentido, la estricta fiscalización y la transparencia en la documentación técnica y ambiental son determinantes para sostener la viabilidad social del proyecto.

Impacto regional y potencial económico

Para Malargüe y la provincia de Mendoza, un proyecto de cobre como El Seguro despierta expectativas por su potencial de generación de empleo, contratación de proveedores locales y mejoras en la infraestructura vial. La participación de una empresa estatal en la etapa exploratoria también abre la posibilidad de orientar decisiones estratégicas sobre valor agregado, encadenamientos productivos y distribución de beneficios entre actores públicos y privados.

No obstante, conviene recordar que la exploración no garantiza la puesta en marcha de una mina. Los resultados de los sondeos, los estudios geológicos y los ensayos metalúrgicos determinarán si el depósito tiene la escala y ley económica para avanzar hacia factibilidades técnica, económica y ambiental. Solo después de superar esas etapas y someter los proyectos a las evaluaciones requeridas podrá considerarse la explotación comercial.

Demandas de transparencia y diálogo social

En proyectos mineros contemporáneos, más allá de la dimensión técnica y económica, resulta crítico el trabajo con las comunidades locales y actores públicos: municipios, fuerzas de seguridad, organizaciones sociales y asociaciones de productores. Mantener canales abiertos de comunicación, informar sobre el alcance y duración de las obras viales y del campamento, y explicar las medidas de mitigación ambiental, son prácticas que ayudan a construir la licencia social necesaria para cualquier proyecto de mayor escala.

Próximos pasos

A corto y mediano plazo, las actividades típicas posteriores a la instalación de campamento y caminos incluyen campañas de perforación, muestreo sistemático, interpretación geológica y ensayos que permitan modelar el recurso. Paralelamente, se desarrollan los estudios ambientales complementarios que exigirán las autoridades si la iniciativa avanza. Cualquier decisión sobre explotación requerirá trámites adicionales y evaluaciones más profundas.

La intervención de Impulsa Mendoza en El Seguro marca un hito en la fase exploratoria del proyecto: la logística ya está en marcha y la autoridad ambiental provincial efectúa controles in situ. Para los actores del sector minero argentino, esta etapa será clave para conocer el potencial real del yacimiento y para evaluar las condiciones técnicas, ambientales y sociales que determinarán el futuro del proyecto. Mientras tanto, la gestión integral y la transparencia en el manejo ambiental y la relación con las comunidades locales serán determinantes para sostener el avance con legitimidad y previsibilidad.

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