Este miércoles, la provincia de Mendoza se prepara para una jornada definitoria en torno al futuro de la minería en la región. En la Cámara de Diputados se debatirá la posible aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto San Jorge (PSJ Cobre Mendocino), un paso crítico para el avance de esta iniciativa minera ubicada en el oeste de Argentina. El tratamiento de este expediente ha reavivado el histórico debate sobre la minería a gran escala, poniendo de nuevo bajo los reflectores el delicado equilibrio entre el desarrollo económico y la protección ambiental.
El proyecto San Jorge, ubicado en el departamento de Uspallata, surgió en el radar público hace más de una década como una de las mayores expectativas para el desarrollo del cobre en Mendoza. Respaldado por inversiones de alcance internacional y la promesa de generar empleo local, PSJ Cobre Mendocino ha atravesado diferentes etapas técnicas y burocráticas. Sin embargo, su camino se ha visto reiteradamente frenado por la resistencia de sectores de la sociedad civil, preocupados por los posibles impactos ambientales, especialmente en una región reconocida por su fragilidad hídrica.
Según los promotores del proyecto, la puesta en marcha de San Jorge permitiría extraer valiosos recursos minerales, dinamizando la economía provincial a través de inversiones, creación de puestos de trabajo y aumento de las exportaciones. La empresa sostiene que el modelo operativo se ajusta a los más altos estándares ambientales y que el Estudio de Impacto Ambiental presentado contempla rigurosas medidas de mitigación y control.
No obstante, la oposición social ha crecido paralelamente. Diversas organizaciones ambientales, representantes de la Asamblea por el Agua Pura de Mendoza y vecinos autoconvocados, anunciaron que este miércoles realizarán multitudinarias manifestaciones frente a la Legislatura. Consideran que la minería metalífera a gran escala pone en riesgo recursos esenciales, como el agua, y temen por la continuidad de las actividades agrícolas, vitivinícolas y turísticas que integran el corazón productivo mendocino.
“Nuestros ríos no se negocian” y “el agua vale más que el cobre” son algunos de los lemas que prometen resonar durante la jornada en calles y plazas del centro provincial. La “catarata” de protestas anticipada por los ambientalistas contará con caravanas, intervenciones artísticas y actos públicos en defensa de la Ley 7722, una normativa local que prohíbe el uso de sustancias tóxicas en procesos mineros y que es ampliamente vista como el dique de contención ante el avance de proyectos extractivos de gran escala.
Desde el sector político, la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados despierta gran expectativa. Por un lado, legisladores alineados con el desarrollo minero argumentan que Mendoza no puede dejar pasar la oportunidad de integrarse a la creciente demanda mundial de minerales estratégicos como el cobre, en el marco de la transición energética global. Por otro, referentes opositores y algunos oficialistas expresaron reparos y dudas sobre la viabilidad ambiental y social del emprendimiento.
La aprobación o rechazo de la Declaración de Impacto Ambiental no solo impactará sobre PSJ Cobre Mendocino, sino que también marcará un precedente fundamental para futuros proyectos mineros en la provincia y el país. La decisión será seguida de cerca tanto por empresas nacionales e internacionales como por organizaciones ambientales, que ven en Mendoza un caso testigo dentro del debate minero argentino.
En este contexto, el sector empresarial minero enfatiza su compromiso a operar bajo un marco regulatorio estricto y en armonía con la comunidad local. “Estamos convencidos de que la minería puede convivir con las demás actividades productivas de Mendoza, generando valor y desarrollo sin comprometer el medio ambiente”, señalaron voceros de la compañía.
Mientras tanto, el ambiente en la ciudad ya denota la tensión previa a una votación que podría ser histórica. Las fuerzas de seguridad y los dispositivos preventivos ya están siendo desplegados en las inmediaciones de la Legislatura para resguardar el orden, en un día que promete ser bisagra para la discusión minera en Argentina.
Con la balanza oscilando entre el impulso productivo y la defensa del entorno natural, Mendoza se encamina a una de las deliberaciones más trascendentales de su historia reciente. En la jornada de este miércoles, no solo se decidirá el destino de San Jorge, sino también el modelo de desarrollo que la provincia desea impulsar en el siglo XXI.





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